La Ermita de San Isidro, además de su santo titular, presenta en un retablo fingido del siglo XIX, las imágenes de la Inmaculada Concepción, Santa Bárbara y San Antonio Abad.
San Isidro, una imagen moderna que sustituye a una anterior, preside alojado en una hornacina avenerada, desde el centro del presbiterio. Esta escultura ubicada dentro de un espacio real, está enmarcada por un gran aparato escenográfico que representa un gran retablo barroco, realizado en pintura de trampantojo (o lo que es igual y suena más fino, trompe l'oeil). Bajo un gran templete-baldaquino, se sitúa la representación de la Inmaculada Concepción. La ilusión de verdad es tan potente en esta arquitectura fingida que incluso arroja una sombra sobre la también supuesta curvatura del presbiterio. En este montaje ficticio la hornacina que cobija la escultura de San Isidro parece sobresalir, acentuándose de este modo los efectos cóncavo -convexos que pretende el barroco italiano del mejor pedigree.
San Isidro patrono de los labradores, tiene un especial significado en esta antigua ermita que pertenecía a la Hermandad de Labradores hasta su conversión en parroquia. Se representa al santo mediante una escultura realizada a mediados del siglo XX, en madera sin policromar. Porta el santo, vestido como un labriego con sayo y calzas femorales unas espigas de trigo alusivas a su trabajo en el campo y en la otra mano el azadón con el que sacó agua de una roca para dar de beber a un caballero. Es una talla adecuada al espacio de la hornacina muy correcta en sus proporciones.
La Inmaculada Concepción preside este altar figurado. Recuerda aquellas representaciones del siglo XVII dinámicas, con paños agitados, revuelo de ángeles que introdujo el napolitano caballero Lanfranco, en contraste con la severidad y quietud de las imágenes tradicionales consagradas por el también italiano señor de Arpino con eco en Castilla a través de Gregorio Fernández y Andalucía con los pintores Pacheco, Zurbarán y el propio Velázquez en Sevilla. En el aspecto iconográfico utiliza las tradicionales túnica blanca y manto azul recomendado desde la época de Pacheco que sigue la visión de Santa Brígida de Suecia, en lugar de la túnica roja empleada antes. Se apoya la Virgen en una peana de querubines y nubes con las manos unidas en oración. La figura de la Virgen se recorta sobre el espacio arquitectónico figurado detrás.
A ambos lados, sendas representaciones de santos flanquean este templete ("turris basilica"). Santa Bárbara y San Antonio Abad.
En el lado de la Epístola, en una representación similar que finge una arquitectura, aparece San Antonio Abad con elementos de su iconografía tradicional. San Antonio es considerado fundador y guía espiritual de los monasterios de Egipto. Murió hacia el año 256 en edad centenaria. Viste hábito talar oscuro, con manto o cogulla y capuchón del mismo color, propio de los monjes antonianos. Entre sus atributos suele aparecer el báculo abacial que a veces se sustituye por un bastón terminado en forma de muleta o con una Tau griega (la cual otras veces adorna el hábito y en esta ocasión aparece bajo la imagen del santo en la ménsula dibujada). La Tau es la insignia de los comendadores de la Orden de San Antonio y de los familiares de la de San Juan. Otros atributos personales son el libro abierto, un cerdito u otros animales domésticos de los que es patrón, una campanilla que cuelga del bastón, una llama en el suelo o sobre el libro, etc.